Tratamiento Conservador del Linfedema
¿Cómo afecta el linfedema al cuerpo?
Una vez se presenta el linfedema en alguna de las extremidades del cuerpo, siendo ésta una patología crónica y progresiva, presentará distintas manifestaciones clínicas donde se pueden mencionar las siguientes:
- Sentimiento de pesadez progresiva, esto como consecuencia del aumento de volumen y masa del miembro afectado.
- Atrofia muscular, como consecuencia de la falta de actividad física o sedentarismo qué entran las personas usualmente con ésta afección.
- Algunas personas refieren dolor como consecuencia de algún tipo de infección cutánea que manifiesta colateralmente ésta sintomatología.
- El signo más claro en evidencia es el signo de fóvea, que puede medir la cantidad de edema acumulado en el miembro tras realizar una presión sostenida y medir el tiempo que tarda en regresar la piel a su estado normal.
- Otro de los signos más evidenciables es el signo de Stemmer que consiste en realizar un pellizco sobre el 2do dedo de la mano o el pie, en edemas muy avanzados dicho pellizco se verá imposibilitado dando positivo éste signo.
- Además de ello, también puede haber una limitación a ciertos movimientos como consecuencia de los síntomas antes mencionados.
Sumado a ello, si el linfedema no es tratado a tiempo puede llegar a tener complicaciones muy graves donde se puede mencionar:
- El edema puede llevar a evolucionar tanto que puede producir elefantiasis por complicaciones con bacterias o parásitos.
- A medida que pasa el tiempo, la persona es más propensa al padecimiento de enfermedades infecciosas, sobre todo en el miembro afectado, gracias a que el sistema inmunitario no podrá cumplir su función en totalidad por la gran afección al sistema linfático.
- El linfedema si no es controlado, puede avanzar progresivamente a estadíos más graves generando mayor limitación y dolor para el paciente.
- En casos muy dispersos se puede padecer del síndrome de Stewart – Treves, que consiste en la presencia de un linfosarcoma (cáncer en el sistema linfático) como consecuencia de la falta de atención o cuidado ante ésta enfermedad.
Ante esto, es de vital importancia realizar un diagnóstico precoz de ésta enfermedad para lograr evitar la aparición de éstas complicaciones antes mencionadas y a su vez contener al líquido y progresión de la patología.
¿Cómo se diagnóstica el linfedema?
Además de tomar en cuenta la presencia de los síntomas y signos mencionados anteriormente, se pueden aplicar otras herramientas evaluativas que ayuden a diagnosticar éste tipo de patología teniendo así:
Diagnóstico imagenológicos con el objetivo de mostrar las zonas donde existe un acúmulo de líquido linfático, mencionando estudios como:
- Linfangiografia
- Linfo – Resonancia
- Linfogammagrafía
- ECO
- TAC
¿Cómo es el tratamiento conservador para el linfedema?
El tratamiento conservador aplicado para el linfedema es uno de los más comunes en aplicarse, pues, por lo general éste tipo de patología es diagnosticada en estadios crónicos y ya progresivos, por tanto, se aplica éste tipo de abordaje para contener el edema y evitar que se siga expandiendo.
El tratamiento conservador aplicado desde la fisioterapia tiene como objetivo principal disminuir la presencia del edema y además evitar la progresión de ésta patología, ayudando a mantener una calidad de vida razonable para quien lo padece cumpliendo cada vez más actividades funcionales, para ello el tratamiento se divide en las siguientes fases:
- Primera fase o etapa de contención: Durante éste período, el fisioterapeuta hará uso de la terapia descongestiva compleja que consiste en el uso y combinación de un vendaje compresivo, drenaje linfático e incluso involucrar el ejercicio o actividad física, esto permitirá drenar a cierta medida el líquido linfático acumulado permitiendo la disminución del volumen en el miembro afecto.
- Segunda fase o etapa de mantenimiento: Una vez disminuido el edema y el volumen del miembro afecto, el terapeuta tendrá la labor de evitar la progresión del mismo pudiendo incluso remitir al ortopedista para tomar medidas cuantitativas que ayuden a entender en qué estado debe mantenerse el linfedema para que el paciente puede realizar en mayor proporción las actividades de la vida diaria.